Varias violaciones pasan descuidadas en el sitio 625 calle 133. Tres escuelas habitan el edificio, que recientemente se ha hecho una residencia con varias grietas en las paredes, el techo, y el piso.
El edificio de tres pisos, el cual incluye la escuela secundaria Roberto Clemente, KIPP Infinity Charer School, y KIPP NYC colegio preparatorio para la universidad, fue citado en un reporte publicado por la oficina del presidente del municipio de Manhattan, Scott Stringer, el pasado jueves que criticó el Departamento de edificios (DOB) de la cuidad.
Según el reporte, el departamento hace muy poco para dirigir su atención a las miles y miles de violaciones abiertas que no se han corregido, especialmente en las escuelas públicas de la cuidad. El edificio de la calle 133 tiene más violaciones que el resto de las escuelas encuestadas e inspeccionadas. El martes, Stevo Pepdjonovic, ingeniero custodio para el edificio, enseño a Spectator por las instalaciones, y llamo atención a una grieta junto a un salón que corre del piso hasta el techo. “No es peligroso, pero es una violación del DOB,” dijo Pepdjonovic.
Según el sito web del DOB, las escuelas y el edificio ahora tienen 22 violaciones activas, y seis de ellas son calcificadas de alto peligro. El título de peligro significa que el DOB considera la violación ser “una amenaza que severamente afecta la vida, salud, seguridad, propiedad, interés público, o personas para justificar acción correctiva inmediata”.
De las seis violaciones de alto peligro activas, tres fueron presentadas en 2006, y las otras tres el 2007.
El reporte criticó el DOB por descuidar tantas violaciones, pero el portavoz del DOB, Ton Sclafani, dijo “Este reporte de la ciudad contiene varias imprecisiones y falla en mencionar la responsabilidad del dueño de la propiedad por mantener el edificio en mejor condición”. Sclafani dijo que el DOB es responsable por las inspecciones y reportes regulares, pero no por la renovación de la propiedad. “A pesar de lo que dice el reporte, el Departamento de Edificios realiza inspecciones de certificados de correcciones, vuelve a inspeccionar violaciones peligrosas, y ha trabajado con otras agencias de la cuidad para reducir el número de violaciones en edificios de la cuidad”, dijo él.
También enfatizó que lo “abierto” no es lo mismo que lo irresoluto. Si un certificado de corrección nunca fue presentado o una multa no fue pagada, la violación sigue abierta.
Según Pepdjonovic, las grietas se formaron debido a varios factores de construcción. “El edificio fue construido en 1975, al mismo tiempo que los apartamentos, y todo fue cuesta abajo. Después de un tiempo, la escuela se estableció en su nuevo terreno, dejando grietas visibles. Cuando construyeron la estación de autobuses al cruzar la calle, creo que se usó mucha dinamita”, dijo él.
Estudiantes en camino a clase el martes marcharon por las grietas en los pasillos sin darles una segunda mirada.
Pero unos dicen que las grietas son muy obvias. Refiriéndose al edificio—que fue citado en el reporte como teniendo “movimiento lateral” por las grietas—Stephanie Davis, una estudiante del séptimo grado, dijo “No se esta moviendo, pero he visto grietas en las paredes y el techo”.
Los oficiales de la escuela consideran el título de peligro un asunto de lengua oficial, y están seguros que el problema será arreglado pronto.
“¿Ves algo listo para colapsar? Como ingeniero, yo sí veo algo peligroso, no dejaré a la gente entrar”, dijo Pepdjonovic. El énfasis de la seguridad de los estudiantes es su prioridad, y las grietas no son peligrosos.
Rosalie Jean, la principal de la escuela Roberto Clemente, también reclama que no hay peligro. “No sé de ninguna citación que ha puesto a alguien en peligro directo”.
El Departamento de Educación (DOE) ha estado proactivamente dirigiendo su atención a los problemas de los edificios ancianos, dijo Pepdjonovic. Las escuelas recientemente recibieron nuevas alarmas de fuego, cámaras de seguridad, ventanas, y pintura, y también trabajaron con la fachada del edificio, dijo él.
El edificio localizado en 625 oeste calle 133 esta conectado a una torre residencial de 3333 Broadway, gestionado por Urban American Management Corporation y DOE dijo que las citaciones involucran el edificio entero, incluyendo la torre residencial.
“El edificio en la calle 133 mantiene más que la escuela. Es un edificio de usos múltiples que incluye viviendas, estacionamientos, y tiene lugares para que los niños jueguen”, dice el portavoz del Departamento de Educación de la cuidad, Marge Feinberg, en un e-mail. “Hemos completado 15 proyectos desde 1991 en la escuela para evitar violaciones, como fugas de mampostería y para proveer actualizaciones de programa”, dijo ella.
Todavía no es cierto si 3333 o el DOE están dirigiendo su atención a una fuga de agua en el gimnasio de la escuela que ha manchado una porción de la pared del gimnasio y ha arruinado parte del piso.
Joe DePlasco, portavoz para Urban America, dice que 3333 Broadway no fue el problema. “Como yo lo entiendo, la fuga fue a causa de un mamparo que es propiedad operada por la Autoridad de construcción de escuelas que está situada en una cubierta sobre el gimnasio”, dijo él en un e-mail.
Para unos padres, las violaciones no son gran preocupación. Mario Bland, un padre de un estudiante del quinto año en KIPP Infinity, dice, “No he visto nada. Tuvieron andamios aquí hace unas semanas, y todo se ve normal, como que todo está recibiendo atención”.

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