El miércoles por la tarde, Faust habló sobre su último libro, “Esta República de sufrimiento: la muerte y la Guerra Civil Americana.”
Aunque es conocida por ser la presidente de la Universidad de Harvard, Faust es también historiadora.
Es difícil decidir cuál es mejor: la perspectiva cautivadora de la presidente de la Universidad de Harvard Drew Faust sobre los efectos profundos de la Guerra Civil Americana o sushi sobre servilleticas y refrescos gratis. Pero no se preocupe: no es cuestión de tal o cual. Aparentemente, los dos van mano en mano.
El miércoles por la tarde, estudiantes, residentes de Morningside, y miembros de las facultades de la Universidad de Columbia y de la Universidad de Harvard se reunieron en la Casa de la Facultad de Columbia para escuchar a Faust hablar de su último libro, “Esta República de sufrimiento: la muerte y la Guerra Civil Americana.” Poco después, hubo una firma de libros y una recepción con comida gratis.
“Esta República de sufrimiento,” el cual fue publicado en el 2008, ganó para Faust un Premio Bancroft—el cual la Universidad de Columbia da anualmente para obras sobre la historia americana—y fue un finalista del Premio Nacional del Libro del año 2008. Muchas obras han sido escritas sobre la Guerra Civil Americana, pero el último libro de Faust, el cual examina los efectos políticos y filosóficos duraderos de la guerra, logra proporcionar una nueva perspectiva y ha ganado una cantidad substancial de aclamación crítica. “Los historiadores están interesados en el cambio,” dijo.
En su charla, Faust explicó que la matanza de la Guerra Civil Americana forzó a los Estados Unidos a reexaminar las realidades de la guerra y a sí mismo, y que hasta los que fueron afectados indirectamente fueron forzados a confrontar la muerte a una escala sin precedentes.
Ella habló sobre los cambios con respecto a la manera en que los Estados Unidos consideró la ciudadanía, el duelo, la mortalidad, y a un Dios benévolo. También describió la mancha ensangrentada e indeleble que la Guerra dejó en los Estados Unidos. El discurso de Faust fue, por lo general, bien recibido. Asheeh Kapur Siddique, estudiante de postgrado de historia, expresó su emoción después del evento en decir, “Pensé que fue tremendo. Es un privilegio verdadero escuchar hablar a una historiadora destacada.”
Un estudiante universitario quien había leído el libro se sintió satisfecho de igual manera. “La [sesión] de preguntas y respuestas fue muy reveladora,” dijo Parker Fishel, CC ’10.
Faust está aclamada por su prosa histórica vívida, pero cuando ella fue designada como la 28ª presidente de la Universidad de Harvard, ella se encontró no escribiendo la historia pero marcándola. Es la primera presidente de la Universidad de Harvard, desde 1672, sin un título de Harvard, y es la primera mujer de una serie de 27 personas que le han precedido.
Para terminar, Faust leyó los dos últimos párrafos de su libro, el cual concluye: “Todavía tratamos de vivir con la adivinanza a la cual ellos—tanto los que murieron durante la Guerra Civil Americana como los que sobrevivieron—tuvieron que encontrar la solución hace mucho tiempo.”

COMMENTS
Comments will be moderated in accordance with our comment policy